Un retrato funerario del Egipto romano saldrá a la venta la próxima semana, mostrando a un hombre de aspecto sorprendentemente moderno, con penetrantes ojos color avellana y cabello canoso.
La pintura es una de unas 900 conocidas como los retratos de momias de Fayum, creadas entre los siglos I y III d.C. y colocadas sobre los cuerpos momificados de los fallecidos a modo de máscara.
Arqueólogos hallaron decenas de estos retratos a finales del siglo XIX en el sitio de excavación de Hawara, en la región de Fayum, Egipto. Algunos otros ejemplos ya se conocían antes, según Sotheby’s, pero gran parte de la investigación sobre ellos es reciente y continúa.
Pintada con la técnica de encáustica, usando cera de abejas caliente y pigmento sobre un panel de madera, la pieza será una de las principales atracciones durante las ventas de Masters Week de Sotheby’s en Nueva York. Podría venderse por hasta US$ 350.000, de acuerdo con las estimaciones más altas, por su habilidad para plasmar tanto el parecido como la emoción, desde las arrugas de su piel hasta su aire seguro.

“Te invita a querer saber más sobre él y a sentir su presencia”, dijo Alexandra Olsman, especialista de Sotheby’s en escultura antigua y obras de arte. Ha estado en la colección de Goucher College, en Baltimore, por más de un siglo, adquirida por su fundador, el reverendo John F. Goucher, en 1895. Sin embargo, ha estado en préstamo a largo plazo en el Walters Art Museum y también se ha exhibido en el Metropolitan Museum of Art y el Detroit Institute of Arts, entre otros.
La pintura que actualmente está a la venta también destaca por la edad del sujeto; aunque su identidad se desconoce, es visiblemente mayor que otros retratados en los retratos de momias, lo que sugiere que vivió una vida más larga, de acuerdo con Olsman.
Aún se desconoce si estos retratos fueron pintados después de la muerte, en vida o una combinación de ambos, añadió, pero dijo que le sorprendería que este hubiera sido pintado tras su fallecimiento, basándose en la intensidad de su presencia y su contacto visual. Como otros sujetos de esta tradición, probablemente pertenecía a la clase alta para poder costear tanto el proceso de momificación como al artista que lo retrató.

Los retratados también pudieron haber tenido estatus político o social dentro del Imperio Romano, dado que este tipo de retrato “era muy apreciado entre quienes estaban vinculados a la familia imperial”, explicó.
Los retratos de momias de Fayum se encuentran en un punto de encuentro de la historia del arte, representando tradiciones artísticas tanto del Antiguo Egipto como de Roma, así como de la pintura clásica griega, en su mayoría perdida hoy.
“El realismo y naturalismo transmitidos por el retratado provienen de una tradición pictórica clásica griega, de la cual quedan pocos ejemplos”, dijo Olsman. “Se originó en el Mediterráneo, que era increíblemente húmedo; las pinturas tenían menos probabilidad de sobrevivir hasta la actualidad”.
Ella lo considera una ventana poco común a esa tradición. El vívido naturalismo logrado en estas obras no se vio durante otro milenio, y suele atribuirse más a artistas de la Baja Edad Media, como Cimabue y Giotto, quienes sentaron las bases del Renacimiento.
Olsman recordó cuando el presidente de la división de América de Sotheby’s, George Wachter, vio por primera vez el retrato de momia que saldrá a la venta este mes. “Él dijo: ‘¿Por qué seguimos hablando de Giotto y Cimabue, cuando este artista ya lo hacía 1.200 años antes?’”, recordó. “Este naturalismo clásico ya existía en la pintura del primer siglo, y ahí es donde debemos empezar”.

