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Antonio Samudio no para de trabajar. Y aquí está en uno de los lugares míticos de su casa: el ‘Callejón de las delicias’. Foto: Fernando Gómez

PERIODISTAActualizado:
El artista Antonio Samudio (1934–2026), nacido en Bogotá y considerado una figura fundamental del arte colombiano, murió este domingo 15 de febrero. La noticia fue confirmada a través de su cuenta oficial de Instagram.
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El erotismo y el humor han sido el ‘leitmotiv’ de la obra de Samudio. Foto:César Rodríguez
“Hoy despedimos a Antonio Samudio con tristeza, pero también con una profunda gratitud por todo lo que nos dejó. Su arte, su sensibilidad y su manera de mirar el mundo marcaron a quienes tuvimos la fortuna de conocer su obra y su espíritu creativo. Antonio fue más que un artista: fue una voz generosa, curiosa y comprometida con su tiempo. A través de su trabajo nos invitó a pensar, a sentir y a ver la realidad desde nuevas perspectivas”, decía el mensaje publicado en sus redes sociales.
¿Quién era?
Entre los artistas que Samudio más admiraba mencionaba a Fernando Botero, Alejandro Obregón y Carlos Rojas.
En entrevista con El Tiempo en 2023, Samudio explicó que sus personajes femeninos surgían “de la admiración por el ser más importante del mundo. Y porque el atuendo de la mujer es muy plástico, ellas están llenas de color; la mujer es un ser exquisitamente lleno de formas en su vestuario y en su color”. En esa misma conversación confesó que una de las colecciones que más orgullo le generaba era la que alberga el Museo Rayo.
Sobre su estilo, señaló que nació de la influencia de las estatuas monumentales, en especial los moáis de la Isla de Pascua, cuyas formas marcaron su aproximación a la figura y al volumen.

En la Galería LGM, en Bogotá, se expuso en 2023 una muestra con obras del artista. Foto:Fernando Gómez
En ese espacio también recordó sus inicios en el grabado: “Desde la Facultad de Artes Plásticas, recibiendo la enseñanza de los buenos profesores, había que trabajar el linóleo, la madera y otras técnicas. Pero mi afición por el buril empieza realmente con Durero, que me llevó a profundizar y experimentar en algo que es muy dispendioso y muy enriquecedor, de ahí que siga encantado trabajándolo”.
Samudio tenía dos talleres: uno dedicado a la pintura y otro al grabado. Su obra estuvo marcada por los pequeños formatos y cuadros detallados. “Después de los guayabos terribles con Leonel Góngora (su gran amigo en la vida y en el arte) prefería trabajar en una mesa y hacer cuadros pequeños”, bromeaba.
Tras conocerse la noticia de su muerte, LGM Galería se pronunció a través de sus redes sociales: “Tuvimos el privilegio de conocerlo y de trabajar junto a él, de escuchar sus historias y de acercarnos a una práctica artística marcada por la sensibilidad, el rigor y una profunda reflexión sobre la imagen y la memoria. Su trabajo permanece como testimonio de una vida dedicada al arte y como una invitación constante a mirar con atención y curiosidad el mundo que nos rodea”.
