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Un cuadro de Velázquez será custodiado por el Prado en un caso de divorcio millonario
La obra permanece bajo supervisión oficial a la espera de resolución definitiva del conflicto.
José María Aristrain, una de las personas más ricas de España, ha sido denunciado por Gema Navarro, exesposa, por quedarse con un Velázquez en su palacete de Madrid que, según ella, le había sido regalado y que, por tanto, debía permanecer en su propiedad dentro del reparto tras la separación.
Según fuentes conocedoras del caso, un juez del Ministerio de Cultura ha solicitado que se habilite un lugar para la custodia del cuadro hasta que se resuelva el divorcio. El espacio elegido por el Gobierno ha sido el Museo del Prado, que desde el 17 de marzo conserva la obra en sus almacenes.
Puesto a la venta en 2007
Este cuadro fue subastado en la sala Retiro en 2007 y fue uno de los pocos Velázquez que terminaron en manos privadas. Se trata de un retrato de Felipe IV que replica, con variaciones, el mismo expuesto en el Museo del Prado, en la sala de Las Meninas.
En la pintura se representa al monarca con unos 20 años, vestido completamente de negro con un traje austero. El precio de salida fue de 2,5 millones de euros. Su estado de conservación era defectuoso y su atribución a Diego Velázquezhabía sido objeto de debate, aunque la casa de subastas aportó informes que respaldaban la autoría.
El profesor Peter Cherry, del departamento de Historia del Arte del Trinity College de la Universidad de Dublín, señaló que “se detectaban en la obra los detalles característicos de la pincelada del pintor y de sus toques puntuales y precisos, propios de sus obras realizadas en los primeros años en Madrid”.
Vendido en 2015
A pesar de estas acreditaciones, la subasta quedó desierta y ni siquiera el Estado presentó oferta por el lienzo. En 2015, la casa de arte Isbilyam, en Sevilla, volvió a sacarlo a la venta con un precio de salida de 750.000 euros, y en esta ocasión sí hubo comprador: lo adquirió la entonces esposa de José María Aristrain, Gema Navarro, con quien estaba casado en segundas nupcias. La compra se realizó con dinero del empresario, que en ese momento estaba inmerso en una investigación por delito fiscal, y la obra pasó a formar parte de su colección privada.
Actualmente, el cuadro vuelve a estar en el centro del conflicto. El lienzo permanecía en el palacete del centro de Madrid, propiedad de él. Ella intentó recuperarlo sin éxito y no tenía acceso a la vivienda, por lo que hace unos meses presentó una denuncia por apropiación indebida, según fuentes cercanas al caso.


